Consultoría de Medio Ambiente

By GMS Asesoría Busturia, 31 Julio, 2013

Síguenos:

Facebooktwittergoogle_pluslinkedinrssyoutubeby feather

La industrialización y el desarrollo económico tienen una serie de efectos negativos (contaminación atmosférica, vertidos a mares y ríos, residuos tóxicos, etc.) sobre el medio ambiente que, desde hace unos años, se están empezando a tener en cuenta. Desde los años ochenta la sociedad y los gobiernos están empezando a tomar medidas efectivas a este respecto.

El principal objetivo es lograr un equilibrio entre los procesos productivos y la protección medioambiental. Para ello hay que integrar el factor medioambiental dentro de un Sistema de Gestión Empresarial.

Esta política tiene costes para la empresa, pero también beneficios, ya que puede ser considerada una ventaja competitiva en su sector, mejorando, así, su imagen corporativa. Esto se debe a que existe una creciente preocupación por parte de los consumidores, que poseen una mayor concienciación por la problemática medioambiental. Así pues, aquellas empresas que añadan a sus productos o servicios un certificado de calidad medioambiental se verán favorecidas por esta situación.

Hay que tener en cuenta, además, que existe un importante paquete de medidas legislativas encaminadas a regular y a legislar sobre estos aspectos y que son de obligado cumplimiento, establecidas en función del sector de producción en el que desarrolla su actividad.

El Sistema de Gestión Ambiental (SGA) aporta la base para encauzar, medir y evaluar el funcionamiento de la empresa, con el fin de asegurar que sus operaciones se lleven a cabo de una manera consecuente con la legislación aplicable y con la política ambiental que la empresa ha definido.

Para poder integrar, pues, esta filosofía dentro de la empresa, hay que contar con un equipo humano concienciado, capacitado y responsable, y llevar a cabo las reformas e innovaciones técnicas que sean necesarias.

La implantación de un Sistema de Gestión Ambiental va a suponer unos beneficios a la empresa que pueden ser de tipo interno o externo.

Beneficios de tipo externo:

  • Mejorar las relaciones con la Administración pública, lo cual favorece la posibilidad de recibir ayudas públicas para llevar a cabo acciones ambientales y facilita la concesión de permisos y licencias.
  • Mejorar la imagen de la empresa ante los clientes, administración, empleados, inversores, grupos ecologistas, prensa y público en general.
  • Refuerza las estrategias de diferenciación frente a competidores a escala internacional y en definitiva, acaba mejorando las posibilidades competitivas de la empresa dentro de su sector de actividad.

Beneficios de tipo interno :

  • Mayor facilidad para la adaptación a las legislaciones más exigentes y a los requisitos de los clientes y el cumplimiento de la normativa ambiental.
  • Facilitar la mejora de la eficiencia de los procesos gracias al mayor conocimiento de los mismos y a la optimización en el consumo de materias primas y de los recursos naturales utilizados.
  • Reducir la generación de residuos, emisiones a la atmósfera y vertidos líquidos y mejorar su gestión, lo que implica una disminución de tasas o cánones por volumen de contaminante, disminución de costes de tratamiento, almacenamiento y transporte de residuos, reducción de costes derivados de fugas accidentales, etc.
  • Para que un Sistema de Gestión Ambiental sea reconocido debe acreditarse respecto a una norma concreta y reconocida. Actualmente existen dos formas para implantar un Sistema de Gestión Ambiental, mediante las cuales la empresa puede obtener la certificación. Ambas son compatibles:

La implantación y certificación del sistema respecto a la norma ISO 14001.

La implantación, certificación y validación del sistema respecto al EMAS (Reglamento Comunitario de Ecogestión y Ecoauditoría).

Normas ISO 14000

La familia de normas ISO 14000 son una serie de normas, que desarrolladas por la Organización Internacional para la Normalización, tratan sobre la Gestión Ambiental , es decir, qué puede hacer una empresa en el desarrollo de su actividad para que su impacto medioambiental sea el mínimo posible.

Estas normas indican y asesoran sobre lo que las empresas tienen que hacer para minimizar los daños causados al medio ambiente por sus actividades y alcanzar una mejora continua gracias a su implicación medioambiental, pero concretamente será la Norma ISO 14001 la que tendrá que aplicar la empresa en el desarrollo de sus actividades para que finalmente pueda implantar un Sistema de Gestión Ambiental en su organización.

Las normas ISO 14000 son de carácter voluntario, es decir, las empresas no están obligadas a implantarlas, y tienen reconocimiento internacional.

Se pueden aplicar a cualquier tipo de empresa ya sea pública o privada, grande o pequeña, cualquiera que sea el producto o servicio que presta y el sector de actividad al que pertenezca.

Es muy importante señalar la posibilidad de integración que brindan los sistemas de calidad ISO 9001 y los sistemas ISO 14001, pudiendo de esta forma concebir un único Sistema de Gestión Integrado (SGI).

Reglamento Europeo de Ecogestión y Ecoauditoría (EMAS)

El EMAS es un Sistema de Gestión Ambiental creado por la Unión Europea en el año 1993. Actualmente está regulado mediante el Reglamento 761/2001 de la Comisión Europea.

Los objetivos fundamentales del reglamento son:

  • El establecimiento y aplicación, por parte de la empresa, de políticas, programas y sistemas de gestión ambientales en sus centros de producción.
  • La evaluación sistemática, objetiva y periódica de la eficacia de dichos elementos.
  • La información al público.
  • Es de carácter voluntario, es decir, las empresas no están obligadas a implantarlo, y se pueden aplicar a cualquier tipo de empresa ya sea pública o privada, grande o pequeña, cualquiera que sea el producto o servicio que presta y el sector de actividad al que pertenezca, aunque a diferencia de la Norma ISO 14001, no tiene reconocimiento internacional sino que es de ámbito Europeo.

El EMAS es más estricto que la norma ISO 14001, la diferencia fundamental radica en que el EMAS, aparte de los requisitos exigidos por la ISO 14001 obliga a realizar una declaración medioambiental por cada centro que participe en el sistema. El propósito de la declaración medioambiental es informar al público y a todas las partes interesadas acerca del comportamiento del centro en materia de medio ambiente. Además esta declaración debe validarse por un verificador medioambiental acreditado para ello.

Servicios de Consultoría y Asesoría Ambiental

El modelo de asesoría de nuestra organización está articulado entorno al trabajo conjunto de los consultores y los clientes. De esta forma, nos alejamos rotundamente de los sistemas de gestión de laboratorio, y dado que cada empresa es un mundo en si misma, la experiencia acumulada durante todos estos años nos permite asegurar que la perdurabilidad y eficacia de un sistema de gestión se basa, fundamentalmente, en la adecuación de éste a las características propias de las organizaciones.

De los valiosos conocimientos y experiencia de nuestros consultores y de la estrecha colaboración con los miembros de su organización, deberá nacer su Sistema de Gestión Ambiental, que será un fiel reflejo de su compromiso con el medio ambiente y le permitirá obtener el debido reconocimiento internacional.

Los principales servicios que ofrecemos son los siguientes:

  • Diagnósticos ambientales.
  • Implantación de sistemas de gestión ambiental ISO 14001 / EMAS.
  • Auditorías internas.
  • Mantenimiento integral de sistemas de gestión ambiental.
  • Declaraciones medioambientales según el modelo EMAS.
  • Formación en la Norma ISO 14001 y en el Reglamento Europeo de Ecogestión y Ecoauditoría (EMAS).

Comparte:

Facebooktwittergoogle_pluslinkedinmailby feather

Entradas Relacionadas:



Debes estar registrado para poder comentar.

Accede con tu cuenta