Analizamos en arranque del 2015: el empleo

By GMS Asesoría Busturia, 12 enero, 2015

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Detrás de todas estas lecturas y opiniones (a favor y en contra), existen cuatro que se repiten con mayor frecuencia:

  • Se está creando empleo, pero de muy mala calidad
  • Hay más motivos que la propia creación de empleo para explicar la bajada del paro
  • Sigue sin crecer una demanda interna que tire del empleo
  • Las reformas laborales (sean del calado que sean) apenas tienen impacto en el ecosistema del trabajo

Se está creando empleo pero de muy mala calidad. Ratios de contratos temporal/indefinido que no se veían desde hace 10 años y, lo que es peor, precarizando el empleo existente: muchos de los contratos “a tiempo parcial” que se firman vienen a sustituir contratos “a tiempo completo” para puestos de trabajo que ya existían.

El autónomo dependiente es, en la práctica, una figura inexistente; pues los autónomos están fuera de las bonificaciones que se ofrecen a las empresas para contratar.

Hay quien le da la vuelta a la cuenta apuntando que si tenemos en cuenta la pérdida de carga laboral que supone esta sustitución de contratos a tiempo completo por otros a tiempo parcial, en España se sigue destruyendo empleo.

Los nuevos contratos “a tiempo parcial” suponen un 40% de los firmados durante el 2014.

Por otro lado, el “desempleo” decrece porque decrece el número de personas demandantes de empleo. Esto se produce, obviamente, porque hay más gente contratada (o dada de alta en la Seguridad Social) pero también por otras muchas razones. La principal: la salida al exterior de mucha mano de obra cualificada (incluso licenciados, técnicos e ingenieros) en busca de un primer empleo. Otra de las razones puede ser la extinción de la cobertura social de los servicios públicos de empleo que se convierte, de facto, en una extinción de las relaciones entre el demandante de empleo y esos servicios. Puede que (también) un aumento del empleo irregular.

Sin embargo, nadie mete en esas estadísticas a los miles y miles de PYMEs (comercios, oficinas profesionales, negocios, en general; y pequeña industria) que han tenido que cerrar sus puertas y que en 2010 llegó a suponer la “parte contratante” de cerca del 60% del mercado laboral; y que, desde entonces ha sufrido una perdida constante y muy pronunciada.

Incluso los que han “aguantado” han quedado muy tocados; y el mercado de trabajo no se recuperará hasta que se recupere esa riqueza; una riqueza que, degraciadamente, no se recupera a golpe de Decreto Ley.

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